Hay que situarse en un lugar con buena iluminación, para evitar cortes indeseados. Subir el pie a una altura adecuada y comenzar por el dedo gordo; cortarlas en forma cuadrada y no curva, para evitar que se encarnen.
Si son muy gruesas o duras, colocar los pies en remojo con agua tibia durante 10 o 15 minutos antes de cortarlas, para que se ablanden.
No cortarlas al ras, es decir, muy cerca del borde de la piel, ya que la uña cumple la función de protegerla.
Para terminar, pasar una lima por el borde de cada uña para suavizar.