Según informó Live Science, se trata de los restos de un embrión del depredador, cuyo cráneo es del tamaño de un ratón.
“Nunca habíamos encontrado ningún hueso del que sospecháramos que pudiera corresponder a embriones, hasta ahora”, dijo uno de los investigadores, Gregory Funston.
Según la publicación, la mandíbula mide 2.9 centímetros de largo y aún se le pueden ver ocho pequeños dientes.
El hallazgo fue posible luego de analizar el fósil de una garra encontrada en Canadá en 2017 y una mandíbula hallada en EE. UU. en 1983.
1st of their kind baby tyrannosaur fossils unearthed https://t.co/lNQMDzLAzu pic.twitter.com/wSquQtAf7Y
— Live Science (@LiveScience) October 15, 2020
Según explicaron los científicos, nunca se había podido hacer el análisis porque la roca donde se encontraba es muy frágil y no habían podido extraer los fósiles.
Por ello, los investigadores utilizaron un escáner y obtuvieron imágenes sin tener que extraer la pieza de la piedra.
Debido a que los dientes no están completamente desarrollados, se cree que el tiranosaurio embrionario murió antes de nacer.
Este carnívoro de seis metros de altura que dominó la Tierra durante el Crectácico tardío, hace unos 75 millones de años.