Al leer esta carta, pongámonos en su lugar: “Soy soltera y me dediqué a estudiar en la universidad, después de haber perdido un trabajo que no pude recuperar. Todo iba bien. Una tía me pagaba mis estudios y yo me esforzaba por salir bien. Ya estoy por terminar una carrera y hasta aquí estoy tranquila.
Mi problema ha sido que en estos 10 años no he trabajado y me he dedicado a cuidar a mis sobrinos. He ayudado lo mejor posible en mi casa, con toda la voluntad del mundo, pero últimamente he tenido un problema que me ha afectado y me siento como el saco de boxeo de la familia. Yo sé que económicamente no he aportado más dinero que mi tiempo y siento que se aprovechan de mí.
Si digo algo, me hacen un drama terrible y a mí no me queda más que ceder siempre y esto me duele y me entristece. Lo que pasa es que ya les ayudé suficiente, y que a mis 39 años ya me toca a mí salir de donde me tienen. Y un problema más: mi hermano, que trabaja temporalmente, tiene muchos problemas.
Es soltero, de 43 años y se ha dedicado a beber y beber, y ya es un alcohólico crónico. Nos tiene desesperados a todos y no lo reciben en ningún lado. El sigue consumiéndose en el mundo de la bebida y eso me afecta muchísimo. Mi mamá me exige y yo ya no sé para dónde ir. Estar en un mundo de aprovechados y malagradecidos me hace daño. Les regalé mi tiempo y este es mi mayor fracaso”.
Amiga: Lo que está a nuestro alrededor también está dentro de nosotros, para la felicidad o para el fracaso, y de la debilidad o la fortaleza con la que enfrentemos nuestra propia vida dependen nuestros fracasos o nuestros triunfos. ¿Pero cómo enfrentar los problemas que nos acosan y nos desesperan?
Hay varios caminos para tomar, sí, pero lo primero es cambiar la actitud. ¡Cambiar! ¿Sabe lo que eso significa? Claro que no es fácil, pero sí es posible que el cambio empiece por nosotros mismos porque si uno no cambia, menos podrá hacer cambiar a los demás. Todo es cuestión de actitud y de tomar decisiones sabias e inteligentes. La vida se va muy pronto amiga. Y usted, ¿qué espera para hacer su propia vida? Decisión, coraje, otra actitud y agarrarse de la mano de Dios para vivir en al ambiente que merece. Sin esclavitud, sin dependencia, sin manipulación. Libérese. Tiene que encontrar un trabajo. El que sea, pero digno, porque eso es lo que a usted le ha faltado.
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