La exesposa de Nisman, que además es juez, denunció el pasado jueves que el fiscal asesinado lo hizo sobre la base del informe de un equipo de peritos que ella misma armó como querellante en la causa, en representación de las dos hijas, de siete y 15 años, que tuvo con Nisman.
Ese reporte no solo descartó un suicidio o un accidente sino que también contradijo a los peritos de la Corte Suprema de Argentina que aseguraron que el fiscal falleció el 18. El equipo de Arroyo asevera que murió el 17 por la noche, cerca del horario en que Lagomarsino confesó haberle llevado el arma a Nisman.
Nisman dirigía la fiscalía encargada de investigar el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina y, como tal, presentó el 14 de enero una denuncia contra la presidenta de su país, Cristina Fernández, por presunto encubrimiento de los supuestos autores iraníes de ese ataque que dejó 85 muertos en Buenos Aires en 1994.