Guatemalteco acusado de quemar a mujer en metro de Nueva York era amable y servicial, pero bebía y se drogaba, según compañero de refugio
Su compañero de habitación en el refugio asegura que Zapeta Calil era de confianza, pero abusaba de drogas sintéticas.
El compañero del refugio para personas en condición de calle de Sebastián Zapeta Calil brindó una entrevista a medios internacionales en la que reveló el comportamiento habitual del guatemalteco. Zapeta fue detenido esta semana por haber quemado viva a una mujer en el metro de Nueva York.
Raymont Robinson dio detalles del día a día del connacional en el cual se reveló el abuso de sustancias sintéticas como parte de su rutina.
Según Robinson, Zapeta era amigable. "Si llegabas y necesitabas calcetines, él te ayudaba. Él era amable, agradable y te hablaba con buenos modales y respeto", dijo el compañero.
Explicó que dormía a la par del connacional y que no era violento, aunque estuviera bajo efectos del estupefaciente K2, de origen sintético. Comentó que era un hombre de confiar, siempre y cuando no estuviera bajo efectos de drogas porque hablaba con personas imaginarias.
"Es por eso que esa cosa -la noticia-, me j**** porque dormía a la par de él y no era así (...) yo no le dejaría a nadie mi hija, pero él era el tipo de persona en el que podía confiar, si no estaba drogado", añadió.
Ambos dormían en el Samaritan Village Forbell, refugio para hombre en el este de Nueva York. Zapeta era padre de seis, estaba desempleado y vivía en el albergue desde hace un año. Según los cálculos de Robinson, se fumaba USD$30 del estupefaciente a diario.
Robinson aseguró que el guatemalteco dijo que saldría a hacer su vuelta habitual, el día que quemó una mujer, que aún no es identificada, compartieron el desayuno, salchichas y sémolas.
"Se molestaba y hablaba solo cuando estaba drogado, pero nunca hacía daño a nadie ni a sí mismo. Cuando no estaba drogado, hablaba como si estuviéramos hablando con normalidad”, indicó Robinson a medios estadounidenses.
El guatemalteco es acusado de haber quemado a una mujer en el metro de Brooklyn, Nueva York, y de haber avivado las llamas con una camisa.
La fiscalía que investiga el caso le acusa de cuatro delitos, Zapeta no recuerda los hechos. Fue deportado en 2018 y regresó después, sin tener certeza de la fecha, y permaneció, hasta ahora, de manera ilegal.