“La percepción de impunidad o que personas en posiciones poderosas pueden actuar sin freno en corrupción tiene un impacto en desanimar a la población”, afirmó Zúñiga en una conferencia de prensa telefónica al concluir su visita a Guatemala y El Salvador, donde sostuvo una serie de reuniones donde se abordaron las causas estructurales de la migración irregular.
El funcionario estadounidense aseguró que su país no trata de imponer el modelo de EE. UU., sino más bien trata de ayudar Guatemala, Honduras y El Salvador a implementar sus propias leyes.
Añadió que su país ha apoyado en los últimos años la lucha contra la corrupción e impunidad en estos países ya que, para que cuenten con condiciones “habilitantes” es necesario contar con un Estado de Derecho, por lo cual tratan de apoyar a quienes apoyan su establecimiento en el Triángulo Norte.
Viaje exitoso
Zúñiga consideró que su viaje por los países centroamericanos fue un éxito, pese que el gobernante salvadoreño Nayib Bukele se negó a recibirlo, según reportes de prensa de aquel país, y que no viajó a Honduras y optó por reunirse con el canciller, Lizandro Rosales en Washington.
“Tenemos bastante trabajo, pero pensamos que —en el viaje— construimos buenas bases con los tres países”, apuntó, el emisario del gobierno de Joe Biden.
En las reuniones abordaron temas “para tratar de mejorar las condiciones de cooperación para controlar la migración irregular y establecer condiciones favorables para el crecimiento económico y social”, agregó.
Como en pronunciamientos anteriores al referirse a la migración irregular desde Centroamérica, Zúñiga aseguró que “los problemas profundos de Centroamérica representan problemas profundos para EE. UU.”
En reiteradas ocasiones, distintos funcionarios de la administración Biden crear una migración segura y legal, pero también sociedades seguras, prósperas y democráticas donde las personas puedan vivir con dignidad, como parte de eso el combate contra la corrupción e impunidad, para que, de esa forma existan condiciones que favorezcan el crecimiento económico y el desarrollo de medianas y pequeñas empresas.
Desesperanza
La psicóloga clínica Méshelle Kababié expuso que, si bien es cierto, hay varias causas que motivan a una persona a migrar a EE. UU., pese a los riesgos a los que se expone, el hecho de verse en un país con limitaciones socioeconómicas donde la corrupción e impunidad está enraizada puede generar desesperanza en ciertas personas y, en consecuencia, hacerlas migrar.
“Bien podría ser el motivo para migrar de alguien en particular que se vea y ya no tenga deseos de permanecer en este país porque se siente decepcionado y frustrado”, expuso.
Agregó que la psicología juega un papel muy importante en la migración irregular puesto que esta también se ve influenciada por conocidos o familiares que han viajado y son vistos como referentes de éxito, o también porque suelen llegar a sus municipios y aldeas y los demás ven en ellos señales de prosperidad como vehículos, terrenos o la remodelación de una vivienda.
También tiene que ver cómo se transmite esa información y cómo nos persuaden las personas que están en el entorno social. “De repente yo no tengo intenciones de irme, pero las personas con las que yo me llevo bien me dan ánimos”, dijo Kababié.
Mecanismos de asilo
El enviado de EE. UU. para el Triángulo Norte reafirmó que durante la gira se abordó con los gobiernos la construcción de nuevos mecanismos de cooperación para los solicitantes de asilo, entre estas, la posibilidad de que solicitantes que necesitan protección pueda solicitarla sin necesidad de que lleguen a EE. UU., aunque no aclaró si esto significaría delegar la responsabilidad de protección a otros países.
Ya durante la administración anterior, el presidente Donald Trump, a la vez de cerrar su frontera, presionó a los gobiernos de México y Centroamérica para que firmaran acuerdos de asilo para recibir a solicitantes de otros países para evitar que llegaran a EE. UU.
La derogatoria de estos acuerdos fue una de las primeras medidas adoptadas por Biden.