Los más afectados son quienes no poseen cuenta bancaria, pero no las personas que efectúan transacciones voluminosas y transferencias electrónicas.
La Superintendencia de Bancos (SIB), por medio de su Departamento de Comunicación, afirmó que a pesar de que existe un techo, como lo establece la resolución de la Junta Monetaria 108-2010, los bancos están en la libertad de definir la política que consideren más adecuada para la compra y venta de dólares.
Carlos González, analista de la Asociación de Investigación de Estudios Sociales (Asíes) y exgerente del Banco de Guatemala (Banguat), explicó que el control que aplican los bancos del sistema es una forma de prevenir flujo de dólares provenientes de actos delictivos; sin embargo, aceptan discrecionalidad.
Calvario diario
“Cada día recibo entre US$150 y US$200 de turistas que compran artesanías; sin embargo, cambiarlo por quetzales en los bancos se ha convertido en un problema”, refirió un vendedor de artesanías del mercado de Antigua Guatemala, quien pidió omitir su nombre.
Christian Schneider, presidente de la Asociación Bancaria de Guatemala (ABG), confirmó lo expresado por la SIB, sin dar mayores detalles.
Un exfuncionario de la Intendencia de Verificación Especial (IVE) que pidió no ser identificado explicó que una persona que realiza una transferencia electrónica no tendría que tener ninguna limitación. Sin embargo, reconoció que los bancos del sistema sí están limitando la compra y depósitos en dólares a algunos clientes cuando dudan del origen del dinero.
Impacta al turismo
Sergio Recinos, presidente en funciones del Banguat, recordó que en la frontera norte del país se ha tenido contacto con narcotraficantes y lo usual es que estos empleen billetes de US$20 para el lavado, y esa es la razón por la cual las entidades bancarias tienen más cuidado con billetes de esa denominación.
El ejecutivo indicó que el mercado de divisas es un tema que se debe analizar con mayor detenimiento y “quizá abrir casas de cambio, como una posible solución.”
Recinos dijo que es imposible medir el volumen de lo que circula en el mercado negro, pero sí se ha observado que existe sobreoferta, sobre todo por remesas familiares y, en alguna parte, por actividades ilícitas. Advirtió de que el riesgo de comprar divisas en el mercado negro es que se adquieran billetes falsos o provenientes de actividades ilegales.
bajan los techos
Luis Prado, gerente de la División Internacional de Banco Industrial, explicó que los bancos han tomado acciones para asegurar que los recursos vienen de fuentes confiables, con políticas para conocer a sus clientes, por lo que se llenan varios formularios. Refirió que aunque para los bancos es más difícil manejar billetes de pequeña denominación, sí los reciben.
Ana Cristina García, gerente de Riesgos de G&T Continental, comentó que ese banco es consciente de los riesgos que implica el manejo de dólares, por ello en noviembre de 2015 redujo este monto a un máximo de US$2 mil en efectivo y estableció un límite de US$200 en denominaciones de US$20 por mes.
Según la ejecutiva, esa política es parte de las medidas adicionales que toma el banco para prevenir el lavado de dólares.
Benjamín Arriaza, director general de Operaciones y Finanzas de Bantrab, explicó que como política interna rebajó este monto a US$1,500, pero esto se aplica a clientes conocidos, y los cuentahabientes son verificados en relación con su perfil económico, para determinar si son generadores de divisa extranjera en efectivo.
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Impacto en turismo
El sector de turismo sostenible se ha visto impactado por esta medida, según Alfonso Muralles, director de la Comisión de Turismo Sostenible de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Comiturs).
Afirmó que los guías turísticos, camareros y cargadores de maletas han resentido la situación porque reciben propinas desde US$1 hasta US$10 y no los pueden cambiar.
La solución para Muralles es que la banca sea más flexible y pueda identificar entre las personas que son guatemaltecas legítimas para que les cambien los dólares de pequeña denominación.
Antonio Malouf, empresario del sector textil, aseguró que hay artesanos que bordan tela y no pueden venderla cuando les ofrecen el pago en dólares porque temen no poder cambiarlos.