Considerando que era inviable, el Banco de España ya había anunciado en noviembre su intención de ceder por un euro simbólico esta pequeña entidad a CaixaBank, principal banco español por activos, con 365 mil millones, desde su absorción en junio de otra entidad menor, Banca Cívica.
Antes de su cesión, el fondo público español de reestructuración bancaria recapitalizó con 4 mil 500 millones el Banco de Valencia, que representa 20 mil 700 millones en activos.
A esto se sumó”un esquema de protección de activos sobre una cartera de crédito de BdV cuyo coste final se estima podría estar entre 300 y 600 millones”.