Teniendo en cuenta que jamás se igualará la aplastante exhibición del Dream Team que ganó oro en Barcelona 1992 (en el que, con doce estrellas en sus filas, Michael Jordan, Magic Johnson o Larry Bird rozaban la categoría divina) el equipo de Mike Krzyzewski cumplió con creces el expediente.
Doblegó en el último acto a la Serbia de Sasha Djordjevic, quien, si ya era un héroe nacional en su época de jugador, como técnico ha metido a su país en las dos últimas grandes finales, la del Mundial de España, hace dos años; y ésta, de Río.
El camino serbio
La alcanzó paseando por el alambre en la fase de grupos, en la que debutó con triunfo sobre Venezuela, antes de perder los siguientes tres partidos (Australia, Francia (por un solo punto, 75-76) y Estados Unidos) y asegurar el pase, por los pelos, como cuarta clasificada tras vencer a China.
Siempre con Milos Teodosic, ganador de la Euroliga con el CSKA, como la prolongación de Djordjevic sobre el parqué, Serbia ganó el emocionalmente cargado choque de cuartos contra Croacia por 86-83.
Y en semifinales sorprendió, sin darle opción (87-61), a la hasta entonces brillante Australia, que este domingo cayó contra España por el bronce. Si ya era un héroe, Sasha ahora es un mito.
Hace 20 años jugó él mismo una final olímpica, la de Atlanta, con la antigua Yugoslavia, que, tras aplastar a los Boomers en semifinales, no quiso comentar en rueda de prensa. Porque ese partido lo perdió. Asimismo, contra EE. UU.
Djordjevic, no obstante, tiene muchos motivos para el orgullo. Pero este domingo, su equipo aguantó hasta donde pudo.
Y eso fue exactamente hasta el tramo final del primer cuarto. Igualado. En el que gracias a una canasta de Bogdan Bogdanovic (Fenerbahce) llegó a ir por delante (14-12), pero que se cerró con un tanteo en su contra de 15-19, tras un triple de Kevin Durant.
Durant, de 27 años, que tras liderar varias temporadas a los Oklahoma City Thunder jugará a partir de la próxima con los Golden State Warriors, capturó su segundo oro olímpico este domingo.
El espectacular alero, asimismo campeón del mundo en Turquía 2010, estaba llamado a compartir liderato en Río con Anthony, ala-pívot de los New York Knicks. Pero, sin desmerecer la actuación durante el torneo de Carmelo, fue Durant el que guio hacia el triunfo a un equipo en el que también destacó Kyrie Irving, ganador del último anillo NBA con los Cleveland Cavaliers y pieza clave en el título que el Team USA conquistó en el mundial de España.