Además, Elvis David Guerra Chavac, 21; José Aroldo Pirir Hernández, 21, y Jenny Guadalupe Ruíz, 32, fueron sentenciados a 20, 66 y 16 años en prisión -102 en total cada uno- por los delitos de robo agravado en forma continuada, asesinato en forma continuada y asesinato en grado de tentativa.
“Las sentencias otorgadas fueron las máximas a imponer en cada caso, tomando en consideración que los hechos cometidos por los acusados son lesivos, pues concurren dos agravantes. En primer lugar, el uso de arma de fuego y actuar en cuadrilla para someter a sus víctimas objeto de robo, y en segundo lugar, existió alevosía para cometer los delitos de asesinato y asesinato en forma continuada”, explico el juez Mario Calderón, ponente de la sentencia.
Calderón añadió que por unanimidad los jueces coincidieron en imponer las condenas debido al daño irreparable y a las secuelas causadas por los acusados a sus víctimas.
“Las muertes de Pablo Francis Archer, médico que con sus conocimientos aportaba a la salud de la población, y de Pablo Francis Rosales, un niño de tan sólo 1 año, a quien de manera violenta y sin ninguna justificación le arrebataron la vida”, refirió Calderón.
Según la investigación del Ministerio Público (MP), el 10 de abril de 2014 los cinco implicados asaltaron un autobús que se dirigía de la capital hacia Quiché, en el que ultimaron a Eduardo de Jesús Francis Archer y a Pablo Eduardo Francis Rosales; además, resultó herida Selfa Domitila Rosales Cetino.
El MP comprobó la participación de los sentenciados en otro atraco el 28 de marzo de 2014, cuando abordaron un autobús de los transportes Halcones, que se dirigía de la capital hacia Huehuetenango.