SIEMBRA – ¡Qué añito!

CARLOS ENRIQUE ZÚÑIGA FUMAGALLI

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Estamos por concluir un año duro para todos. La crisis financiera internacional, que afectó enormemente a nuestros principales clientes —EUA y Centroamérica— así como la UE y otros; redujo el consumo y afectó nuestras exportaciones. Esto ha puesto en serios aprietos a muchos micros, pequeños y medianos empresarios que están al borde del colapso. El nivel de empleo se ha reducido y continuará en esa tendencia, contrario a la promesa electoral de crear más de setenta mil empleos; las actitudes y políticas del gobierno han creado más desempleo. Es preocupante el aumento del sub-empleo, aquellos que por necesidad se ven obligados a trabajar en la economía informal, en donde no reciben las prestaciones de ley ni seguro social. ¡Esto es alarmante si tomamos en cuenta que más del setenta por ciento de la economía está en la informalidad! El Estado debe cambiar el rumbo. No es posible que en época de crisis el gobierno esté gastando a manos sueltas y sin ninguna fiscalización. Que bien que se quiera apoyar a los más necesitados, esto lo aplaudo. Lo que pongo en duda es la calidad del gasto, la corrupción que se asume por la falta de transparencia y el camino que se buscó para malgastar los recursos. A la gente hay que generarle oportunidades y no acostumbrarlos a vivir de la limosna de un Estado que jamás tendrá suficientes ingresos, es insostenible. ¡Los chapines no somos mendigos!Además fue el año record en asesinatos y violencia. La falta de autoridad y la impunidad con que actúan los criminales ha llegado a su límite. La vida perdida de tanto guatemalteco se convirtió en una estadística más. Una estadística que oficialmente no refleja la realidad pero que el lamento de tanta viuda y huérfanos resalta vergonzosamente. ¡Basta ya de contemplaciones! Al crimen hay que entrarle con agallas; los únicos culpables de tanto linchamiento son las autoridades incapaces de cumplir con su responsabilidad. Hay que redireccionar tanto recurso que se le ha quitado a gobernación y defensa y fortalecer estos dos ministerios, aplicar la pena de muerte y apuntalar al OJ y las fiscalías.Cada día más empresas se van, es lógico, quién quiere invertir y vivir en un país en donde le extorsionan, lo secuestran, le cambian las reglas tributarias, los paralizan con movimientos ilegales, asesinan a su personal, se decreten aumentos salariales y las más altas autoridades insistan en enfrentar a pobres contra ricos. ¿Quién quiere vivir e invertir en un polvorín? ¿Cuántos empleos se pierden diariamente?El balance del 2009 es malo, sin embargo, creo en la perseverancia, iniciativa e ingenio de los guatemaltecos. Estoy seguro que el Año Nuevo no será nada fácil pero que continuaremos en la lucha por seguir produciendo. Nos quedan dos años de nadar contra la corriente – al menos que “Santa” cumpla con mi deseo de darle sensatez a los gobernantes –. Los guatemaltecos concientes debemos esforzarnos desde ya por que en el futuro nos gobiernen personas con otra visión de desarrollo. Si los buenos no nos involucramos en cambiar el país, ¿cómo pretendemos que cambie? Les deseo todo lo mejor para el año nuevo, muchas bendiciones para su familia, y que Dios nos de la luz para retomar el control de nuestro país y así dejarles a las futuras generaciones un futuro. ¡Feliz año nuevo! cezunigaf@hotmail.com

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