Trump, por su parte, señaló en declaraciones a los medios a bordo del Air Force One que la amenaza de Corea del Norte sería uno de los “temas principales” de su gira, y añadió que se trata “de uno de los mayores problemas para Estados Unidos y para el mundo”.
“Los últimos 25 años han sido de debilidad total, por lo que ahora apostamos por un enfoque muy diferente”, dijo Trump sobre el endurecimiento de su retórica a la hora de lidiar con el régimen que lidera Kim Jong-un.
Coincidiendo con la llegada del presidente estadounidense a Japón, los medios oficiales norcoreanos advirtieron hoy de que Pionyang impondrá “un castigo inmisericorde” a EEUU si Donald Trump realiza “actos o comentarios insensatos”.
Trump, no obstante, ha rebajado sensiblemente el tono contra Corea del Norte desde que amenazara con “destruir totalmente” al país en su discurso ante la Asamblea General de la ONU de finales de septiembre, y en su intervención de hoy ante las tropas de Yokota evitó referirse de forma directa al país asiático.
Su gira llega en medio de un prolongado silencio armamentístico de Pionyang -su último test tuvo lugar el 15 de septiembre- y después de que la tensión en la península de Corea alcanzara niveles inéditos a raíz del cruce de amenazas belicistas entre Washington y el régimen Juché y de las exhibiciones militares por ambas partes.
Trump, quien durante sus encuentros con Abe reafirmará la posición común ante el hermético país, también dijo que prevé tomar “muy pronto” una decisión sobre la inclusión de Corea del Norte entre los países considerados “patrocinadores del terrorismo”.
Tokio y Washington son partidarios de aplicar la “máxima presión” sobre el Pionyang y no descartan la opción militar, aunque tampoco desechan el diálogo si el régimen renuncia a sus programas armamentísticos.
Abe y Trump cenaron hoy en un prestigioso restaurante de teppanyaki (plancha japonesa) de Tokio, donde acompañados de sus respectivas esposas, Akie Abe y Melania Trump, degustarán buey de la apreciada raza local wagyu y vieiras de Hokkaido.
“Vamos a tener ahora una importante conversación sobre muchos asuntos incluido Corea del Norte y comercio y vamos muy bien. (…) Nuestra relación es extraordinaria. No creo que hayamos estado nunca tan cerca de Japón como estamos ahora”, aseguró el presidente estadounidense en la puerta del restaurante antes de la cena.
La agenda de Trump en Japón continuará el lunes con una reunión con los emperadores nipones, una cumbre con el primer ministro nipón y un encuentro con familiares de japoneses secuestrados hace décadas por el régimen norcoreano.
Las autoridades niponas han desplegado medidas excepcionales de seguridad con motivo de la visita, que incluyen la movilización de 21 mil policías en Tokio y sus alrededores y la recomendación de no circular en automóvil por la capital nipona.