Ni el mismísimo Rossi podía pensar al inicio de la temporada que iba a optar al título mundial frente a Los Tres Mosqueteros españoles: Marc Márquez y Dani Pedrosa por el equipo Repsol Honda y Jorge Lorenzo por Yamaha.
Entre Los Mosqueteros pronto quedó descartado uno de ellos, Dani Pedrosa, pues el piloto de Repsol Honda llegó en el primer circuito para darse cuenta de que algo no marchaba bien y tras una carrera en la que quedó sexto, anunció que se bajaba de la moto para solucionar sus problemas, que no eran otros que un síndrome compartimental en su brazo que no había terminado de erradicar el catalán.
Pedrosa volvió a realizar una serie de consultas y decidió pasar nuevamente por el quirófano, pero en esta ocasión intervenido por el traumatólogo madrileño Ángel Villamor, quien le dio la solución al de Castellar del Vallés.
Pedrosa pisó el segundo peldaño del podio en Aragón y un gran premio más tarde, en Japón, se reencontró con la victoria más de un año después (República Checa 2014), para repetir en el controvertido Gran Premio de Malasia.
Al final Jorge Lorenzo fue el justo y digno campeón de una temporada en la que Repsol Honda no estuvo a la altura de sus pilotos y estos sufrieron lo indecible para lograr un buen rendimiento en pista.