En el enfrentamiento perdió la vida José Héctor Guzmán Cordón, sargento de la policía asignado a la protección del viceministro, a sí como Julián Chang de 14 años, víctima inocente de la balacera.
Otra de las víctimas fue el carpintero Guillermo Patzán Choc, quien quedó herido durante el tiroteo, cuando transitaba por el lugar. Fue trasladado a un hospital, donde murió.
El policía nacional Aníbal Gabriel Rivera Archila, chofer de la patrulla, también resultó herido.
Con golpes en la cabeza resultó Higinio Aragón Zuriate, agente de la PN, quien se encontraba en el autopatrulla.
Villamar Castillo era hijo de Marco Antonio Villamar Contreras, según informó el ministro de Gobernación. Matheu Ardón era ingeniero civil y originario de Casillas, Santa Rosa.
Con bigote falso.?
Luego de hecho armado se comprobó que ambos usaban bigotes y patillas postizas para confundir a las autoridades.
El agente Rivera Archila fue sometido a una intervención quirúrgica en el centro ?de traumatología del IGSS. Su estado era sumamente grave, pues tenía seis balazos calibre 45 en el abdomen.
La viuda de Guzmán
Élida del Carmen Cruz de Guzmán, viuda del agente de la policía nacional asesinado por los dos atacantes, fue entrevistada cuando esperaba que los médicos del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social IGSS le entregaran el cadáver de su esposo para trasladarlo a Zacapa, de donde era originario.
Cruz era compañada de sus hijos Gladys Matilde, de 10 años; Nidia Jeanette 8; Juan José 3; María Albertina 2, y César Augusto, 1.
“Mi esposo me dijo que se encontraba malo. Yo le dije que avisara que se encontraba enfermo y ?que no fuera a trabajar, pero no me hizo caso. Tenía ocho años de trabajar en la sección de patrullas de la Policía Nacional y últimamente había sido asignado al servicio del ministro de Gobernación”, indicó.
Contó que ese día le dijo a su hija más grande que encendería la radio para escuchar las noticias , cuando se dio cuenta de que la radio no estaba pues se la habían robado, por lo cual dispuso ir a ver a su esposo para contarle que se habían entrado los ladrones a la casa.
Preguntando, llegó a la casa del viceministro, pues no conocía. En ese lugar la encañonaron y le preguntaron qué quería.
Al decirles quién era y a quién buscaba, le respondieron: “Guzmán Cordón está muerto, señora”.
Testigos del hecho
Audelina Rodríguez, dueña de una tienda, e Imelda Mayén, que presenciaron el hecho dijeron: “Nos encontrábamos en nuestras casas cuando escuchamos los balazos, por lo cual salimos a la calle para ver qué estaba pasando, y tremenda sorpresa nos llevamos, pues dos jóvenes se enfrentaban a balazos con agentes de la Policía”.
También observaron cuando los dos hombres fueron abatidos por los agentes, mientra un tercero escapó.
Rodríguez dijo: “Vi caer al policía y al salir para pedir auxilio y me encontré con el trágico cuadro de tres muertos mientras los policías heridos trataban de ayudarse uno con otro”.
Muere un menor
Como Julián Chang, de 14 años, fue identificado el niño que murió al ser alcanzado por la balas cuando se encontraba sentado en la grada de la puerta donde a pocos metros ocurría la balacera.
El padre del niño pedía a gritos que Julián volviera a la vida, luego abrazó el cuerpo y lo besó, mientras decía: “Mi hijo , mi pobrecito hijo por qué me lo mataron. Vuelve conmigo, no te vayas”.
Disfrazados
Los responsables del hecho eran dos jóvenes vestidos a la moda uno de ellos usaba calcetines y zapatos (gastados).
Los dos usaban bigotes postizos. Esto fue comprobado luego de que los policías se acercaron hasta los cadáveres y les removieron el simulado bigote.
Uno de los muertos vestía saco a cuadros, con fondo de color verde oscuro; pantalón verde, calcetines del mismo color, un tanto deteriorados y zapatos cafés también con bastante uso.
El otro vestía saco café, camisa color naranja con cuadros oscuros , pantalón y calcetines grises y zapatos negros. Ambos tenían entre 20 y 25 años, aproximadamente.
Luego de los peritajes se comprobó que los dos atacantes portaban armas modernas y granadas de fabricación alemana.