Caal Dávila dijo en esa oportunidad que las fuerzas armadas comprobaron que tropas beliceñas quemaron plantaciones de campesinos guatemaltecos, y que helicópteros del vecino país violaron el espacio aéreo.
Dijo que la intención del ministro de abrir el destacamento militar fue para resguardar la integridad física de los connacionales, y velar porque se respeten sus derechos y cosechas.
El Ejército está presto a apoyar a la población en cualquier momento, aunque existe una total armonía entre ambas fuerzas armadas, añadió.
Indicó que dentro de las funciones que cumpliría el nuevo destacamento destacaban apoyar a los campesinos y no permitir el paso de militares beliceños.
Según Dávila, hasta ese momento no se había producido ningún enfrentamiento entre las dos fuerzas y descartó que la invasión beliceña a tierras guatemaltecas pudiera degenerar en conflicto armado, tal y como estimó el entonces vicepresidente de la República, Arturo Herbruger Asturias.
El problema debe quedar resuelto a nivel diplomático, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, puntualizó Caal Dávila.
Alcalde Barquín
El abogado Manuel Barquín Durán, quien ese año fungía como alcalde de La Libertad, Petén, y presidente de la Asociación de Alcaldes de Petén, declaró en dicha oportunidad que funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores debían reunirse con autoridades beliceñas hasta alcanzar acuerdo acerca de los límites, con el objetivo de evitar un eventual conflicto armado.
Por su parte, el el Ministerio Público programó un reconocimiento del sector de Dolores, Petén, para verificar la denuncia de la incursión de tropas beliceñas en territorio guatemalteco, según denunciaron habitantes de ese sector.
Patrullaje aéreo
El segundo comandante de la Brigada Militar número 23, con sede en Santa Elena, Petén, responsable del resguardo de los 35 mil 854 kilómetros cuadrados del territorio petenero, declaró al corresponsal de PRENSA LIBRE en Petén, Carlos Absalón Gálvez, que además de la instalación de un destacamento el Ejército está patrullando con helicópteros la demarcación territorial con Belice.
Agregó que oficiales guatemaltecos hicieron contacto con militares beliceños, cerca del río Chiquibul, y discutieron acerca del límite territorial.
Cancillería
Mientras tanto, el entonces ministro de Relaciones Exteriores, Alejandro Maldonado Aguirre, dijo que Guatemala presentó su más enérgica protesta al Gobierno de Belice por las invasiones de que es objeto el territorio nacional, en Petén, y le sugirió actuar con prudencia, a fin de evitar mayores incidentes.
Manifestó que el Gobierno guatemalteco tomó con bastante preocupación el accionar de la milicia beliceña, especialmente porque existe un diferendo territorial entre ambos países.
Aclaró que el Gobierno no permitiría ninguna presión para agilizar soluciones al conflicto territorial y que se continuaría avanzando al ritmo que más conviniera al país.
Acerca de las declaraciones del vicepresidente de la República, quien en su oportunidad advirtió sobre un posible enfrentamiento, Maldonado Aguirre dijo que en ningún momento pensaba desmentirlas, pero aclaró que se debía seguir un proceso.