Tecnología

La era del copy-paste llegará a su fin

Aburridos de que sus alumnos copiaran de internet los trabajos que les presentaban, tres profesores chilenos desarrollaron un software que les permitió desterrar de las aulas la práctica del copy-paste -copiar y pegar-.

SANTIAGO DE CHILE– A través del Docode -Document Copy Detection- se detecta el nivel de copia de los textos y se arroja un porcentaje de plagio para el documento completo, lo que se pone fin a informes o tesis extraídas de populares sitios como Wikipedia o El rincón del vago.

“Nosotros le dejábamos tareas a los alumnos y luego ellos nos llegaban con trabajos copiados literalmente, eso bastó para crear una herramienta que nos ayudara a detectar el plagio”, explica Sebastian Ríos, uno de los creadores del proyecto y catedrático de la Escuela de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile.

“En algunos casos el nivel de copia era casi completo, lo único diferente eran los nombres de quienes lo realizaron, la fecha de entrega y el título”, comenta Ríos.

En 2009, los ingenieros encargados del proyecto, donde además de Ríos participaron Juan Velásquez y Gastón Lhullier, realizaron una encuesta en colegios, institutos profesionales y universidades de las ciudades de Santiago de Chile y Valparaíso, en la que se consultó alrededor de cuatro mil estudiantes y se detectó que el 55 por ciento de los encuestados admitió haber realizado alguna vez un copy-paste.

Según expertos, los estudiantes recurren a la copia por diversos motivos. “Un estudiante de bajos recursos realiza un plagio por una razón de subsistencia en la sociedad, pero alguien que lo tiene todo busca el reconocimiento de su grupo social, y entre más elitista o exclusivo, menos importan las normas éticas”, dice David Adasme, psicólogo de la Universidad Adolfo Ibáñez.

Novedoso software

El sistema Docode funciona sobre una plataforma especial en la web a la que los alumnos deben enviar sus trabajos. Mediante un mecanismo especial de verificación, detecta el nivel de copia en los textos y arroja un porcentaje de plagio.

El programa es capaz de verificar si un documento presenta cambios significativos en el estilo de escritura, además compara todos los documentos de un curso o establecimiento educativo con publicaciones en la web.

Detecta además las páginas desde donde se extrajo la información primaria, reconoce el exceso de colaboración en un trabajo entre alumnos de un mismo curso y revisa documentos con texto oculto o enviados con diferente formato.

El programa implicó más de dos años de trabajo y unos US$500 mil de inversión. A finales de año estaría disponible para ser adquirido principalmente por colegios y universidades.

En la Universidad de Chile, la casa de estudios más importante de este país, ya se implementó en todas sus facultades.

“En la Facultad de Ingeniería hemos logrado un 0 por ciento de copia”, afirmó Ríos.