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Ocaso   de la   dinastía   Kennedy  

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Estirpe

Familia influyente

Apellido está destinado a perpetuarse en la historia de Estados Unidos.

• El millonario de origen irlandés Joseph Kennedy y su esposa, Rose, fundaron una familia de leyenda, en 1914, y procrearon nueve hijos.

• Joseph, el prometedor hermano mayor, murió en un accidente de avión durante la Segunda Guerra Mundial.

• John fue presidente de ese país por el Partido Demócrata, de 1961 a 1963, hasta que fue asesinado en Dallas.

• Robert fue senador por Nueva York y era candidato presidencial cuando fue asesinado, en 1968.

• Edward es senador por Massachussets, desde 1962.

• Patrick, hijo de Edward, representa al estado Rhode Island, desde 1988.

• Kathleen, hija de Robert, participó en las elecciones para la gobernación de Maryland, en el 2000.



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Por brenda martínez

Luego de que Caroline Kennedy desistiera de ocupar una banca en el Senado y la enfermedad terminal del patriarca del clan, el senador Edward Ted Kennedy, se esfuman las posibilidades de que algún miembro de la “familia real estadounidense” alcance un lugar crucial en el poder.

Como todos los Kennedy, Caroline, abogada de 51 años e hija de John F. Kennedy, parecía nacida para la política, pero toda su vida prefirió mantenerse al margen.

El 22 de enero, anunció que retiraba su candidatura al Senado de Estados Unidos por razones personales, en la plaza que dejó vacante Hillary Clinton luego de su nombramiento como secretaria de Estado del presidente Barack Obama.

El New York Times aseguró que Kennedy renunció por su preocupación por la salud de su tío, Edward, de 76 años y conocido como el león del Senado, a quien le diagnosticaron un tumor cerebral maligno en mayo último.

Sin embargo, el The New York Post afirmó que ella dejó sus aspiraciones, porque se enteró de que el gobernador de Nueva York, David Paterson, decidió no elegirla a ella, y que éste se lo hizo saber de antemano para dejarle abierta una puerta de salida honorable.

Su tío Robert Bobby Kennedy, asesinado en 1968, ocupó alguna vez ese lugar, y los detractores sostuvieron que aquella pretendía ingresar en la función pública con el prestigio de su apellido.

Hasta el 2008, el suyo había sido un papel de discreta gestora y elegante portadora del legado de su estirpe. Al fin y al cabo es la última de los Kennedy, luego de los asesinatos de su padre y su tío; de la muerte en aguas de la costa atlántica de su hermano John y de la enfermedad de su tío Ted, único hermano vivo del ex presidente.

El patriarca del clan político más famoso de EE. UU. se sometió en octubre recién pasado a una operación para desbloquear una arteria en la zona del cuello. La agencia Reuters aseguró que el político también padece problemas de espalda desde un accidente de avión que tuvo en 1964.

Dificultades del clan

Los escándalos y la falta de carisma pondrían las cosas difíciles a la tercera generación, por ejemplo, el caso de Patrick, hijo de Edward y a quien algunos apuntan como el heredero oficial.

Representante del estado Rhode Island y conocido por su ambición personal, los coqueteos adolescentes con la cocaína de Patrick y su predisposición hacia el consumo de alcohol hacen difícil imaginarlo como sucesor de la dinastía.

Luego de la exclusión de otros candidatos como Kathleen Kennedy Townsend (hija de Robert) —único miembro de la familia en perder unas elecciones, cuando se postuló como candidata a gobernadora de Maryland en el 2000—, la desesperación por evitar el fin de la saga llevó a algunos medios a proponer a Caroline, sin experiencia política, como la salvadora del clan, ambición que quedó esfumada con su renuncia al escaño senatorial.

De esa cuenta, Caroline engrosará la larga lista de los miembros de los Kennedy que no han logrado tener la luz de sus padres.

Alejada de la vida pública, Caroline sorprendió hace un año cuando decidió que, en la carrera electoral, solo había un presidente como su padre: Obama.

Ted, electo por primera vez en 1962, también apoyó a Obama durante las internas demócratas y durante la campaña presidencial.

Mantienen esperanzas

La familia aún espera que alguno de sus hijos triunfe en la arena política. El miembro que estaría más cerca de lograrlo sería Robert hijo, quien se convirtió en uno de los mayores “créditos” de la familia como abogado y activista político de prestigio que ha trabajado por la defensa del medioambiente en EE. UU.

Sin embargo, ninguno de los descendientes podría sustituir a Ted como senador por Massachusetts, cargo que ha permanecido en manos de la familia durante cinco décadas.

“Otros miembros del clan Kennedy están envueltos en la política, pero ninguno tiene la fuerza para evocar la memoria de John y Bobby como lo hacía Ted. Según muchos estadounidenses, éste es un monumento de Washington y nadie tiene la capacidad de llenar ese espacio”, explicó el analista Michael Shifter.

Un legado que se romperá probablemente antes del 2013, cuando acabe la representación de Edward, y que dejará paso a un nuevo apellido de figuras omnipresentes en las páginas políticas de los diarios.

información de agencias

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